Inyección subcutánea de triamcinolona y lidocaína para prevenir la neuralgia postherpética [GRADE] (YouTubE)

julio 10, 2018

                Grabación en YouTube de la presentación


El herpes zóster es una infección causada por el virus de la varicela-zóster, que queda acantonado e inactivo en el sistema nervioso, principalmente en el área del nervio trigémino y el ganglio espinal, pudiendo ocasionar la inflamación de los mismos y dar lugar a la neuralgia postherpética (NPH), uno de los dolores más intensos e incapacitantes. Los mejores datos de incidencia en pacientes mayores provienen del grupo de placebo de un gran ensayo aleatorizado, publicado en 2005, que evaluó la vacunación contra el virus varicela-zóster. De los 334 pacientes de 60 a 69 años de edad que desarrollaron herpes zóster, y fueron seguidos durante una mediana de 3,1 años, la NPH se presentó en 23 (6,9%). En contraste, entre 308 pacientes de 70 años o más que desarrollaron herpes zóster, la NPH se presentó en el 308 (18,5%).

Se han probado diferentes tratamientos para prevenir la inflamación que da lugar a la NPH, como la administración epidural de corticoides y un anestésico local; pero en varios estudios de diferentes autores se concluye que existe riesgo de aracnoiditis. Por esta razón Jiaxiang Ni y col diseñaron e implementaron un ensayo clínico con esos principios activos, pero utilizando la vía subcutánea.

Dado el interés del tema y el bajo cote, Raquel Martín[1] y Marta de Miguel[2] han llevado a cabo una evaluación GRADE del mismo, cuyo resultado hemos puesto a disposición de los lectores también en evalmed.es


[1] Raquel Martín Jiménez. En el momento de la evaluación, R-1 de Medicina de Familia. Centro de Salud Zona Norte (Cáceres)

[2] Marta de Miguel Enrique. En el momento de la evaluación, R-1 de Medicina de Familia. Centro de Salud Zona Centro (Cáceres).


Texto: Galo Sánchez

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Cariprazina vs Risperidona en Esquizofrenia (Evaluación GRADE)

agosto 7, 2017

 

Los psiquiatras distinguen entre los “síntomas negativos primarios” (o síndrome de déficit), que se piensa que son parte integral de la esquizofrenia, y los “síntomas negativos secundarios”, que pueden ser una consecuencia de los síntomas positivos y de otros factores. Así por ejemplo, los pacientes pueden estar tan preocupados por las experiencias psicóticas (alucinaciones y delirios) como para no interactuar con otras personas. Los síntomas negativos también pueden ser difíciles de distinguir de los síntomas depresivos y de los efectos secundarios extrapiramidales de los antipsicóticos, como la acinesia, porque son parecidos. Por tanto, para averiguar si los fármacos antipsicóticos son eficaces para los “síntomas negativos primarios”, se necesitan estudios de pacientes cuyos síntomas positivos hayan mejorado, pero que simultáneamente tengan un grado considerable de síntomas negativos persistentes y un bajo nivel de depresión y de efectos secundarios extrapiramidales.

Hasta la publicación del presente estudio, ha habido pocos estudios de con síntomas negativos primarios, con resultados aún no concluyentes. Por otra parte, un metaanálisis de 82 estudios, en su mayoría pequeños ensayos, mostró que la adición de antidepresivos a los antipsicóticos tiene cierta eficacia para los síntomas negativos predominantes, pero también reduce la depresión, con un potencial de confusión debido a que los estudios no abordaron los síntomas negativos primarios.

Por esta razón Németh y col diseñaron y llevaron a cabo este ensayo con cariprazina frente a risperidona, controlando todos esos factores de confusión.

Dado el interés, Güendolín Andrés[1], ha hecho una evaluación GRADE de este ensayo clínico, cuyo resumen hemos puesto a disposición de los lectores en evalmed.es


[1] Güendolín Andrés, R-2 Psiquiatría. Complejo Hospitalario de Cáceres

Texto de Galo Sánchez