
Son constantes las noticias de tecnologías y aplicaciones informáticas relacionadas con el diseño gráfico, la realidad virtual, las imágenes en 3D, etc., aplicadas a la medicina, así hace unos días veíamos lo que un equipo de la Universidad Politécnica de Cataluña había construido con esta finalidad: un muro tridimensional, nada menos que de 132 pulgadas, en el que cualquier parte del cuerpo humano se puede desplegar y ser examinado en tres dimensiones, lo que sin duda facilitan el diagnóstico, el aprendizaje, la planificación de intervenciones quirúrgicas, y un largo etc. porque las posibilidades han ido creciendo a medida que se desarrollaba. La pared se maneja mediante un puntero y una linterna mágica virtual que permite examinar el objeto tanto desde el interior como desde el exterior, con el máximo detalle.
Otra aplicación que nos ha llamado la atención, aunque no es una pared virtual, es la denominada NeuronUp y está destinada a la rehabilitación de los pacientes con Alzheimer. En este caso es una nube virtual, a la que se puede acceder desde cualquier punto con una conexión a Internet, con más de 6000 ejercicios de rehabilitación y que permiten, mediante simuladores de actividades cotidianas como comer, asearse, etc. trabajar en la autonomía de los pacientes.
